Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, Alcaucín

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Alcaucín es un deslumbrante enclave paisajístico, dominado por un entorno abundante en pino y matorral mediterráneo. Este municipio nació como alquería bajo la sombra de la fortaleza de Zalía y se dispone en la falda de la sierra Tejeda, siendo el monte de la Maroma, en el límite con Canillas de Aceituno y la provincia de Granada, una de sus mayores alturas.

Población destacada de la Axarquía, despunta por la intensidad de su pasado, que se remonta a la Prehistoria; la cueva del Boquete está declarado Zona Arqueológica desde 1996, así como por una importante presencia de estructuras medievales. Andrés el Xorairán jugó un papel relevante durante el levantamiento morisco de 1569.

Pasado y presente se entrelazan en esta villa de estrechas y empinadas calles, cuyas fiestas en honor a San Sebastián, su patrón, o la de los Grupos de Judíos en Semana Santa, dan buena prueba de su vitalidad cívica, y por ende, de una identidad patrimonial cohesionada.

El Castillo de Zalía se levanta junto al río y mesa del mismo nombre, y es una de las mejores arquitecturas defensivas de la Axarquía, cuyos orígenes se encuentran en la primitiva ocupación fenicia, aunque fueron los árabes los que construyeron el actual castillo. La estructura conservada, puerta de acceso, paramentos y dos recintos murados con torreones cilíndricos, data de época nazarí.

La Parroquia de Nuestra Señora del Rosario fue erigida en 1732, bajo el episcopado de D. Diego González de Toro. Tiene dos naves separadas por pilares, con arcos de medio punto, y se cubre con armadura mudéjar. El camarín, que preside la cabecera poligonal de la nave lateral, decora su bóveda con medallones con los símbolos de la pasión de Cristo, destacando un lenguaje barroquizante, abundante en elementos florales, propio del siglo XVIII, que contrasta ampliamente con la desnudez del interior de la iglesia.

Este espacio fue intervenido, con poco acierto, en 1945. Al exterior se abre una portada con arco de medio punto, y espadaña rematada por un frontón triangular y óculo central.

En el interior se conservan dos tallas policromadas: en el altar mayor una Inmaculada y un Niño Jesús, de comienzos del siglo XVIII, de factura correcta, la escultura policromada de Nuestro Padre Jesús, obra anónima del siglo XIV, en una hornacina a la derecha del altar, y una Virgen de los Dolores en el lado de la Epístola.

Foto Vía: El Color Azul del Cielo (un viaje por Málaga)

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Categorias: Pueblos y Ciudades de Málaga


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