Visita el municipio de Ardales

Ardales

El municipio malagueño de Ardales se encuentra situado en la confluencia entre la Serranía de Ronda, la  campiña de Antequera y el valle del Guadalhorce, en su término se hallan el espectacular desfiladero de los Gaitanes y el embalse del Conde de Guadalhorce.

Los vestigios humanos más antiguos se remontan al Paleolítico Superior, destacando las pinturas rupestres de la Cueva de la Calinoria o de Doña Trinidad Grund, a cinco kilómetros del núcleo urbano y declarado Bien de Interés Cultural, con figuras de animales del Solutrense (20.000 a.C.), y la necrópolis de Las Aguilillas (III-II milenio a.C, lindando con el término de Campillos).

Varios de estos restos arqueológicos se exponen en el Museo Municipal y en la Sala de Interpretación de la Cueva de Ardales. De época celtíbera existen los restos de la ciudad bástula de Turobriga, citada por Plinio.

Los orígenes de Ardales se sitúan en la época romana, conservándose el puente de la Molina, de tiempos de Augusto, s. I d.C. La auténtica entidad de villa la adquirió con la dominación musulmana, recibiendo el nombre de Ard-Allah.

A finales del siglo IX, el caudillo Omar Ben Hafsun, convertido al cristianismo en 889, encabezó durante varias décadas una revuelta popular contra el Califato cordobés en Bobastro, identificado con el yacimiento de Mesas de Villaverde, a cuatro kilómetros de Ardales, comarca defendida por los castillos de Ardales, Turón, del siglo XIII, cuyas ruinas también pertenecen al municipio, Teba y Álora.

Entre los restos de Bobastro, declarados Monumento en 1931, que incluyen una fortaleza, viviendas y eremitorios, sobresale la iglesia rupestre mozárabe, de principios del siglo X. De planta basilical con tres naves separadas por arcos de herradura, la cabecera posee tres capillas: las dos laterales cuadradas, y la central de herradura.

Aún hoy Ardales conserva su fisonomía de impronta musulmana, con un trazado orgánico bajo un cerro donde se sitúan las ruinas de la fortaleza (Bien de Interés Cultural). Conocida ésta como el Castillo de la Peña, se remonta a finales del siglo IX, en tiempos de Ben Hafsun y conserva vestigios del doble recinto amurallado, uno exterior irregular y el interior cuadrado, además de nueve torres, si bien todos ellos ya de época nazarí y cristiana.

Foto vía: j v d



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Categorias: Pueblos y Ciudades de Málaga


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