Kayak y senderismo: recorrido Maro y río Chillar

Rio Chillar

Esta interesante propuesta permite conocer el entorno natural de Málaga desde un punto de vista diferente, transformando la experiencia en un viaje inolvidable. Según nos informa la Secretaría de Deportes de la Universidad de Málaga, es organizada por Educare Aventura, con un enfoque pedagógico que aspira a que los participantes puedan disfrutar de la naturaleza y saber más acerca de la flora y fauna, cultura y gastronomía de los pueblos que se visitan.

Cuenta con guías y monitores de gran experiencia que aportan las técnicas específicas y seguridad en las actividades.

La visión desde el mar de los imponentes acantilados de Maro-Cerro Gordo, en el marco de una actividad deportiva como es el kayakismo de mar, ofrece la oportunidad de disfrutar de las bellezas y misterios de la costa, llena de pequeñas cuevas y cascadas, acompañados en nuestro viaje por las gaviotas que habitan en las altas paredes de piedra.

La excursión se completa con un recorrido senderista por el cauce del río Chillar, que corre entre cahorros, unas impactantes paredes de mármol que llegan a tener el mismo ancho que el río en algunas ocasiones y bordeado de frondosa arboleda. Se trata de un río poco profundo, que puede recorrerse perfectamente, y sólo tiene algunas pequeñas pozas poco profundas y casi nada peligrosas.

De todos modos, este recorrido debe ser realizado en grupos, con guías especializados y equipo apropiado. El paseo puede comenzar con una introducción al piragüismo y la navegación en kayak para luego hacerse a la mar en la Playa de Burriana hasta la Cascada de Maro. A lo largo del trayecto veremos las paredes del acantilado, teniendo en cuenta que las posibilidades de acercarse a éstas dependerá del estado del mar. Desde allí tomaremos el río Chillar a pie.

Dediquemos un párrafo al río Chillar: se encuentra entre los términos municipales de Nerja y Cómpeta; es uno de los grandes desconocidos del turismo malagueño, que ofrece verdor y frescura con sus cascadas y cataratas; algunas de sus paredes caen verticalmente con más de mil metros de altura, como en el tajo del Almendrón. Entre las paredes calizas podremos ver bosques de pino; los característicos cahorros pueden tener más de 20 metros de alto, y fueron creados por el continuo fluir del agua; en algunos puntos el cauce es tan estrecho, que extendiendo los brazos ¡se pueden tocar las paredes de ambos lados!

El recorrido tiene una extensión total de siete horas: tres para el trayecto por agua y cuatro para el sendero por el Río Chillar y es un recorrido de bastante dificultad. Es necesario tener en cuenta algunas recomendaciones, como por ejemplo que los participantes deben saber nadar; se debe llevar ropa de recambio, inclusive el calzado, agua, alimentos para picnic, frutas y frutos secos.

Foto: Salvador Pérez

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Categorias: Rutas senderistas


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