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Cuevas de Navarro, mensajeras del pasado

Las Cuevas de Navarro son un complejo de formaciones geológicas y playas fósiles en la zona de La Araña, delimitadas al oeste por la Cantera de los hermanos Navarro, al este por el Arroyo Totalán, al sur por la Autovía A-92 y al norte por el borde de las canteras de la Fábrica de Cemento, precisamente en la ciudad de Cala del Moral, 10 Km. al este de Málaga.

Desde el punto de vista geológico forman parte de un complejo kárstico delimitado por el Arroyo de Totalán; históricamente hablando, los hallazgos permiten deducir que estas cuevas estuvieron habitadas desde la prehistoria. Llamado también Complejo del Humo, aquí se han encontrado elementos como enterramientos y cerámicas, y algunos vestigios de la presencia púnica y romana.

Estas cavernas fueron descubiertas a raíz de los trabajos en las canteras;  a consecuencia de una voladura en el yacimiento, en el año 1979, se abrieron dos huecos en la pared oriental.  Como ya se habían descubierto otras cuevas, a éstas se las denominó Navarro IV.

Las Cuevas de Navarro están ubicadas en la zona de El Cantal, en el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria,  y son las siguientes:

· Cueva de Navarro I: red de laberintos, de 367 metros de longitud con un desnivel de 14 metros
· Cueva de Navarro II: red de galerías, de 150 metros de extensión, con formaciones llamadas «diente de cerdo» de espectacular belleza.
· Cueva de Navarro III: conjunto de laberintos y galerías de 450 metros de extensión.
· Cueva de navarro VII: galerías de 200 metros de extensión, con paredes, suelos y techos tapizados de formaciones de distinto tipo como excéntricas, arborescentes, fístulas y dientes de cerdo.
· Cueva de Navarro IV: Es la mayor de todas, con más de mil cien metros de laberintos y galerías.  Durante la exploración de los boquetes se observó una formación brillante de calcita al borde de una extraña abertura que hubo que agrandar para permitir el paso de los exploradores.

Del otro lado había nuevas salas y galerías. Precisamente en una sala llamada del Antropomorfo que debió ser la entrada original de la cueva, se advirtieron trazos rojizos en las pareces, que al principio se confundieron con raíces o rastros de pezuñas.

Sin embargo una observación más profunda permitió advertir formas animales, dibujos de semicírculos y puntos alineados en rojo, negro y ocre, aunque en muchas partes los dibujos estaban cubiertos por las formaciones calcáreas que brotaban de las paredes.  Estudios posteriores definieron 149 elementos diferentes, con motivos similares a los de las cuevas de Nerja y La Pileta; hay una figura excepcional por su color, en tonos grises y verdosos, y se calcula su antigüedad en quince mil años.

Así se descubrieron las pinturas rupestres de Navarro IV, revelando un mensaje que nuestros más remotos antepasados pintaron sobre la piedra con sus manos o rudimentarios instrumentos, revelando un mensaje indescifrable de nuestros más remotos antepasados que en milenios, no había sido visto por otros ojos humanos.