Visitar el casco histórico de Marbella

De calles estrechas, cortas, en ocasiones empinadas, e intrincadas, el casco histórico de Marbella contrasta con la exuberancia de la zona más moderna de la ciudad. Como es tradicional en las ciudades del sur de España, este casco histórico tiene entramado urbano islámico, aunque en este caso remodelado en el siglo XVI. Los edificios están encalados, potenciando el contraste entre edificios de color blanco y pavimento de piedra, junto con las numerosas flores y plantas de ventanas y balcones.

Este lugar, aún con restos de arquitectura musulmana, en los tramos de muralla del siglo IX, combina edificios de la Edad Moderna con restaurantes, cafeterías y tiendas diversas, tanto de manufacturas tradicionales como de corte más comercial. En algunos de los bares de esta zona aún se puede degustar una bebida acompañada de una buena tapa por un precio módico.

Las plazas son numerosas en comparación con el pequeño tamaño del entramado histórico, destacando la popular Plaza de los Naranjos, donde se emplazan los edificios más antiguos de la ciudad, o la Plaza de la Iglesia, ambas amplias, rodeadas de ese encanto histórico tan característico de estos lugares y con el aroma de los naranjos que las adornan.

De esta primera, destacan la Casa del Corregidor, realizada en el siglo XVI con elementos góticos, mudéjares y renacentistas; el Ayuntamiento, mandado construir por los Reyes Católicos tras la conquista pacífica de la ciudad en 1485; y la ermita de Santiago, que se cree que es el edificio religioso de más antigüedad, anterior a la conquista.

De la plaza de la Iglesia cabe destacar la Iglesia de la Encarnación, construida en el siglo XVII en estilo barroco donde se guarda la imagen del patrón de la ciudad: San Bernabé.

Además, destaca el Palacio de Bazán, del siglo XVI, cuya arquitectura gótico-renacentista alberga el Museo del Grabado Español Contemporáneo; el antiguo Hospital Real de San Juan de Dios; o la casona de los Saldaña, entre otros edificios históricos construidos, en su mayoría, en el siglo XVI.

Un paseo por esta tranquila parte de Marbella provoca el alejamiento del lujo y la ostentación que tan famosa han hecho a esta localidad malagueña y a sus hoteles y demás establecimientos. Este aislamiento de tráfico, tiendas y luces, hace parecer que se ha viajado a otra población sin necesidad de salir del casco urbano marbellí.

Imprimir

Etiquetas:

Categorias: Marbella


Deja tu comentario