Visitar el Castillo de Gibralfaro

Castillo de Gibralfaro

Presidiendo la ciudad de Málaga desde lo alto de un pequeño cerro, el Castillo de Gibralfaro forma parte de un conjunto de edificaciones entrelazadas entre sí; Gibralfaro en lo más alto, en la ladera la Alcazaba y ya entre la falda y el llano el Teatro Romano.

Gibralfaro nació como fortaleza en el siglo XIV, ya en época nazarí; un complemento militar para la Alcazaba en un momento en que las tropas cristianas habían tomado ya la mayor parte de Al Andalus. Se trata de una construcción con una muralla doble o barbacana, en cuyo interior destacan los jardines que contrastan con la sobriedad de la arquitectura del recinto.

La fortificación está directamente comunicada con la Alcazaba por medio de la coracha; un muro que permitía subir y bajar ambas construcciones prácticamente sin ser visto. Tras la Conquista, Gibralfaro se destino a recinto militar cristiano, realizándose modificaciones al respecto como son las cabinas de vigilancia de planta circular. En una de las explanadas orientadas al sur, en verano es común ver a malagueños y curiosos viendo las corridas de toros, puesto que la Plaza se encuentra a escasos metros de la colina.

Para acceder al Castillo, se pueden tomar dos rutas; en autobús o a pie. En el segundo caso, la subida es dura, pero merece la pena ver poco a poco cómo la ciudad “encoge” a medida que ascendemos. En el último tramo, el mirador sirve como punto de descanso. Es allí donde se puede ver relajadamente tanto Gibralfaro como la ciudad y aprovechar para sacar alguna fotografía.

Sin embargo, en lo más alto de la fortaleza se puede ver la práctica totalidad de la ciudad, pudiéndose ver una panorámica de 360º sobre Málaga; desde los Montes y la Sierra de las Nieves hasta el horizonte azul y tranquilo del Mar Mediterráneo. Es aconsejable ir en autobús en los meses de verano, sobre todo en días especialmente calurosos.

Castillo de Gibralfaro

Cercano a la entrada se encuentra un pequeño centro de interpretación de temática militar con reproducciones de trajes militares, maquetas de armas y barcos y del conjunto Alcazaba-Gibralfaro, junto con reproducciones de objetos curiosos típicos del ejército como cartas o sellos y figuras conmemorativas sobre el tema militar. Gibralfaro cuenta además con una cafetería con terraza, donde, además de poder tomarse uno un café, se puede disfrutar del paisaje marítimo malagueño.

– Información práctica:

– El Castillo de Gibralfaro abre todo el año, pero los horarios varían según la estación y los lunes, como suele ocurrir, permanece cerrado al público.

La entrada normal cuesta 2’10 euros, teniendo estudiantes, jubilados y grupos entrada reducida, y se puede visitar de forma conjunta con la Alcazaba.

– No obstante, todos los domingos a partir de las 14 horas la entrada es gratuita, por lo que se puede aprovechar para subir a tomar fotos, tomar un café o simplemente a relajarse paseando por los jardines.

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Categorias: Monumentos de Malaga, Turismo


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