El Jardín Islámico de Casarabonela

Jardin Islamico de Casarabonela

Casarabonela, a 45 Km. de la capital, en la mancomunidad de Sierra de las Nieves, es uno de los pueblos donde mejor se conserva la herencia musulmana.  Con sus calles estrechas y empinadas, rodeado de numerosas huertas, bancales y manantiales, nos recibe precisamente con este Jardín Islámico o Jardín Andalusí a la entrada del pueblo.

Es muy fácil llegar al Jardín Islámico: tomando la avenida de circunvalación junto a la Cooperativa Sagrado Corazón llegaremos a la Plaza de Casarabonela, y de allí a pie por calle Alta y calle Puerta de Alozaina hasta llegar al lugar conocido como La Cancula, junto al inicio del Camino Llano.

En una extensión de 200 m2 se recrean, al pie de la antigua fortaleza árabe y en base a antiquísimos escritos, los históricos jardines andalusíes donde el agua es una verdadera protagonista, otorgando vida y sonoridad al colorido y aromático conjunto.  Es que el manejo del agua fue un verdadero avance tecnológico de la cultura árabe, que logró transformar los campos áridos en zonas de huertas que se extendieron por toda la región. Los árabes y los persas aprendieron a manejar el agua en el desierto y a su llegada a la península ibérica en el siglo VIII, pusieron en práctica esos métodos que destacan el valor del agua como recurso y símbolo ritual y cultural.

Encontraremos diversas especies arbóreas como naranjos, granados, cipreses, higueras y palmeras, y también especies florales y aromáticas en un marco arquitectónico destacado, que incluye obras en ladrillo visto, acequias, traslado de la vieja fuente una barandilla de hierro perimetral.

Renglón aparte para el árbol más significativo: el granado. El primer ejemplar fue traído desde Siria en el año 780 y se aclimató perfectamente; sus retoños se conocieron como “granado safarí” ya que el encargado de cuidarlo se llamaba Safar. El granado llegó luego a Córdoba y a partir de allí alcanzó enorme difusión.

El Jardín Islámico representa un espacio de frescura, paz y tranquilidad, donde la arquitectura, el agua, el suelo y la vegetación se conjugan para transportarnos mágicamente al pasado. Se encuentra abierto todos los días excepto los viernes desde las 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde en invierno y hasta las 8 en verano.

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Categorias: Pueblos y Ciudades de Málaga


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