Ruta senderista en Pizarra, de Contrastes y Azahar

Pizarra

Pizarra es un municipio malagueño ubicado en el centro de la provincia, en la región del Valle del Guadalhorce, y forma parte del área metropolitana, a 30 Km. de la ciudad.  Recorrida por el río Guadalhorce, con sus poco más de 8.300 habitantes, sus riquezas turísticas y costumbres populares la transforman en un destino turístico alternativo ideal. Recostada al pie de la sierra, nos propone una ruta senderista entre huertas, reliquias arquitectónicas y bellos paisajes.  La ruta “Contrastes y Azahar”, de 52 Km. de longitud en un recorrido circular, dividida en cuatro tramos, señalizada y con carteles informativos, nos invita a recorrerla y conocer un poco más acerca de la historia y cultura de la región.

El primer tramo de esta ruta senderista de Pizarra se desarrolla por la Sierra de Gibralmora; atravesando perfumados bosques se llega al área recreativa “Raja Ancha”, donde un estrecho sendero entre rocas nos lleva a un mirador que ofrece magníficas panorámicas. Nos podremos tomar un momento de descanso en la “Cueva Oscura”, con sus bancos y mesas tallados en roca, para continuar el recorrido hasta las ruinas de una antigua torre almenara árabe. La llegada hasta el Santo es a pie, y al bajar sobre carril visitaremos un imponente yacimiento arqueológico mozárabe, Castillejos De Quintana.

El segundo tramo es más cómodo y corre paralelo al río Guadalhorce, entre bosques y huertas de frutales. Se puede ver el Museo Municipal de Pizarra en el Cortijo de Casablanca, caminando por zonas arboladas, huertas de frutales y sus tradicionales casas junto al cascarero, reliquia arquitectónica de las región.

El Tercer tramo nace al vadear el río; ascendemos hasta las “Casillas de Díaz”, pintoresco poblado custodiado por el pico “Aguililla”, magnífico mirador natural que ofrece bellísimas vistas del valle, la desembocadura del río, los Montes de Málaga y el Torcal de Antequera. La bajada aquí también es en carril y nos lleva hasta Zalea.

El cuarto y último tramo, entre tierras de secano, el arroyo Casarabonela y el río Guadalhorce, atraviesa una zona de huertas y casas tradicionales y nos permite subir hasta el paraje “La Ermita”, que guarda una imagen de la Virgen de Fuensanta, patrona del lugar.

Queda mucho en el tintero, pero después de esta caminata merecemos un descanso y una comida reparadora; la gastronomía de Pizarra se luce con los frutos de la huerta, en preparaciones como la sopa aplastá, y el gazpacho. Para el postre, empanadillas, roscos de Cerralba y las rosquillas de pan de higo.

Foto: vía Flickr

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Categorias: Rutas senderistas


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