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La Alameda Principal de Malaga, corazon antiguo

la Alameda a mediados del siglo XX

Fue a finales del siglo XVIII, cuando se comenzó la urbanización de la desembocadura del Guadalmedina. Corría el año 1783 y el ingeniero López Mercader presentó un proyecto para lo que sería la futura Alameda Principal de Málaga, un paseo arbolado que tendría a un lado el Castillo de San Lorenzo y al otro la muralla de la ciudad.

Aquel proyecto inicial tenía dos filas de árboles y un gran paseo central con una plazoleta y lo separaba del mar sólo la parte de las pescaderías. Tres años después se consintió en derribar las murallas para así darle más amplitud a la Alameda e incluso se derribó el Castillo de San Lorenzo.

Con el paso de los años se fue agrandando y mejorando. A principios del siglo XIX se llevó allí la fuente de Génova y alrededor del año 1830 se pusieron farolas de aceite y luego de gas. La visita de la reina Isabel II en el año 1862 fue crucial para su desarrollo puesto que tal evento sirvió para adecenterla y mejorarla aún más. Se construyeron siete fuentes y un estanque. Finalmente en el año 1876 se hicieron las últimas y mejores reformas de todas.

Junto a la fuente de Génova situada ahora en el Puente de Tetuán, se montó un teatro y un escenario para bandas, se crearon veintidós arcos decorativos, se instalaron ánforas esmaltadas con luces y se plantaron castaños de Indias y plátanos orientales.

Y por último, el cierre de la Alameda fue la inauguración en el año 1899 del monumento a Larios.

construcción de la Prolongación de la Alameda, años 60

Durante mucho tiempo la Alameda fue el centro de la vida social de Málaga hasta que se inauguró el Parque. Allí iban todos a pasear; allí se reunían para hablar de la vida política y de las cosas locales; allí se celebraban los conciertos de las bandas de música y por ese lugar se paseaban las damas con sus mejores galas. Si se quería pertenecer a la buena sociedad de la época, la Alameda era el sitio de encuentro. Con el Corpus se comenzaban las reuniones y acababan a principios de otoño. La hora, de 8 de la tarde a 11 de la noche, más o menos. Era todo un ritual que diariamente había de cumplirse en una sociedad de una época que vivía sobre todo de las apariencias sociales.

Hoy, la Alameda Principal de Málaga ha perdido todo el encanto y el glamour de la época. Ya no sólo por la pérdida de aquellas costumbres sociales, sino porque ahora se ha convertido más en un nudo de tráfico, en un lugar de paso y confluencia del tráfico de entrada a la ciudad y a su centro histórico.

Los paseos se han trasladado a la calle Larios y más desde su peatonalización, mientras que la Alameda ha dejado de ser lugar de paseo para los malagueños.

Alameda Principal, año 1900