Venta de Alfarnate: por si te asalta el hambre

Venta en Alfarnate

En su día refugio de bandoleros, la Venta de Alfarnate es hoy un lugar ideal para refugiarte si te asalta el hambre. Situada a tan sólo 2 kms del pueblo de Alfarnate (Málaga), que se encuentra a unos 50 kms de la capital y en el extremo noroccidental de la Axarquía, a unos 925 metros de altitud, cobijado entre montañas y al que se accede a través del Puerto de los Alazores y el Puerto del Sol.

La Venta de Alfarnate, aunque originariamente data del siglo XIII, su actual edificación fue construida en el siglo XVI, estando considerada la venta más antigua de toda Andalucía. Debido a su ubicación y a su entorno, tanto la venta como el pueblo de Alfarnate, fueron lugares elegidos para establecerse y ocultarse por los bandoleros que asaltaban las caravanas que se desplazaban desde Granada a Málaga, ya que era paso obligado en el camino de éstas y el lugar donde se realizaba el cambio de caballerías.

Entre sus insignes visitantes e inquilinos está el rey Alfonso XIII y los famosos bandoleros José María “El Tempranillo” y Luis Candelas, quien según cuenta la leyenda del lugar, robó un correo real, siendo posteriormente detenido y encarcelado en la misma venta; pero además también pasaron todo tipo de personajes, arrieros, caminantes estraperlistas, pintores, escritores y todo tipo de artistas y hoy en día todo aquel que desea darse una opípara comida, al mismo tiempo que adentrarse en el misterioso y romántico pasado del tiempo del bandolerismo y de su leyenda.

La Venta de Alfarnate se conserva hoy como Museo del Bandolerismo Andaluz, fiel a sus orígenes, transmitiéndonos por sus paredes, el buen número de detalles que conserva y el ambiente, toda su historia y leyenda.

Venta de Alfarnate

Dentro de ese marco enigmático y embaucador, con una decoración rústica y repleta de detalles, la Venta de Alfarnate nos ofrece una cocina de corte popular y de tradición serrana malagueña, de la que cabe resaltar su consistente plato “Huevos a lo bestia”, que se compone de dos huevos fritos acompañados de migas, pimientos fritos, chorizo y morcilla; debiendo saber los enamorados de las migas que estas tambien se pueden pedir como un solo plato, que es así mismo, un plato típico de esta venta, como también lo son el chivo al ajillo, la morcilla de cordero frita con tomate, el revuelto de tagarninas, la berza, la perdiz y la caldereta.

No está mal después de una abundante comida un agradable paseo para aligerarla, y dado la proximidad del pueblo de Alfarnate, cuyo nombre viene del término árabe al-farnat, que significa “molino de harina”, es más que recomendable darse una vuelta por el mismo para ver sus edificios, de no más de dos plantas en su mayoría, de fachadas encaladas y balcones con flores, de calles bien trazadas, en las que destaca el edificio del Ayuntamiento, de finales del siglo XVI, que se levanta sobre una planta noble que descansa sobre soportes con arcos de medio punto; la Ermita de la Virgen de Monsalud, edificación religiosa del siglo XVI con soportales de arcos de medio punto; y su bonita Iglesia de Santa Ana, del siglo XVI; junto al pueblo está el Vía Crucis-Mirador del Santo Cristo. Un poquito más adelante y muy cerca, está también el pueblo de Alfarnatejo, con la Iglesia del Santo Cristo de Cabrilla, reconstruida a finales del siglo XVIII.

Si se quiere llevar algo propio o típico del lugar, son de calidad indiscutible los garbanzos y entre los dulces elaborados en el pueblo, los roscos y las tortas de aceite.

Foto vía: Asustagalo en OjoDigital

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Categorias: Alfarnate, Pueblos y Ciudades de Málaga


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