Málaga en el siglo XX

Malaga siglo XX

Comenzamos hoy una serie de artículos sobre la historia de Málaga, nuestra ciudad, en el siglo XX. Años de progreso, pero también de luchas fratricidas, de guerras, de descontento y miserias. Un siglo que comenzó con una de las tragedias más conocidas de nuestra ciudad, la del naufragio de la fragata Gneisenau y con el fallecimiento de uno de nuestros personajes ilustres, D. Jorge Loring, y que hubo de vivir en los años 30 los graves sucesos de la quema de conventos e iglesias que tan denostado dejó nuestro patrimonio religioso. Sin embargo, la llegada de la democracia, y la entrada de los años 90 nos devolvió a una Málaga mucho más moderna, a una capital que poco a poco se ha convertido en el referente del turismo nacional, y a una ciudad cómoda, agradable y bien urbanizada.

Con la llegada del siglo XX, España se enfrentaba a las graves consecuencias sociales y económicas producidas por la pérdida de las colonias en América, a la cada vez menor confianza en la monarquía y a una sociedad eminentemente pobre, sustentada en los recursos aportados por la agricultura y la ganadería y no demasiado avanzada industrialmente. Solo el País Vasco y Cataluña se habían incorporado a los avances tecnológicos que ofrecía la creciente Segunda Revolución Industrial.

Esta sociedad oligárquica ofrecía dos caras bien diferenciadas: la de las clases más bajas, cada vez más presionadas, y de las clases dominantes, nobleza y burguesía, apoyadas poco a poco en el floreciente comercio. Málaga era una de esas provincias que entró en el siglo XX con un nivel cultural muy bajo, con un alto índice de analfabetismo y una latente diferencia de clases, pero que poco a poco vio desarrollar el comercio a través de sus clases más nobles y de un importante núcleo de comerciantes de origen extranjero. Aquel principio del siglo XX, a nivel económico, destacaba por la presencia de la familia Larios, la más poderosa de toda nuestra provincia y por una base de ideología preferentemente anarquista que fue derivando hacia el socialismo, como lo demuestra la lenta configuración del movimiento obrero en una sociedad que hasta los años 30, era en un 60% agrícola.

En aquellos primeros años se le dio la mano a un nuevo rey, Alfonso XIII, y los sueños por levantar el vuelo parecieron de nuevo alcanzables.

Por delante, todo un siglo de esperanzas… y demasiadas tensiones por resolver.

A lo largo de nuestros artículos iremos desgranando, año por año, los sucesos que marcaron la vida social en nuestra ciudad, los avances, las nuevas ideas, pero también las luchas intestinas y cuanto de algún modo u otro quedó reflejado en los libros de Historia de Málaga.

Al hilo de esta misma introducción os iremos enlazando cada uno de estos artículos a fin de que podáis disfrutar de una visión de aquella Málaga del siglo XX…

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Categorias: Historia


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