Qué ver en Málaga

catedral de Malaga

Para iniciar una primera toma de contacto con la bella ciudad de Málaga y situarnos en ella, se me ocurre la sugerente idea de recrearnos en dos espléndidas panorámicas, una desde el interior, subiendo al mirador del monte Gibralfaro desde donde contemplamos la bonita y clásica estampa de la ciudad, que abarca la Plaza de Toros, el barrio de la Malagueta, el Puerto, el Parque, Ayuntamiento, jardines, la Alcazaba y la torre de la Catedral; y otra desde el exterior, llegando hasta el Faro, a través del Paseo de la Farola, donde obtenemos otra imagen distinta con los mismos componentes.

Desde aquí hacia el este se dispone un largo y precioso Paseo Marítimo que en su tramo final nos ofrece una excepcional vista de la bonita bahía de Málaga; paralelo al Paseo Marítimo están trazados el Paseo de Sancha, la Caleta y el Limonar, la que fue la zona de lujo y recreo, llena de paseos arbolados y grandes y bellas mansiones, que aún manteniendo hoy la misma condición, se encuentra salpicada de algunas de ellas alternándose con otras altas edificaciones de viviendas. Al otro extremo del Paseo de la Farola, está la Plaza del General Torrijos, que nos ofrece otra bella estampa, no menos clásica, con el monte de Gibralfaro, la Alcazaba, la subida de la Coracha, la Catedral, y los Jardines de Puerta Oscura, a la falda, a modo de telón de fondo.

Desde la Plaza de Torrijos, se nos abre el Parque y la Alameda,  en cuyo eje central se encuentra la bonita Plaza de La Marina, desde la que podemos acceder al Puerto y pasear por el Palmeral. Desde este importante punto neurálgico de la ciudad, que es la Plaza de la Marina, podemos adentrarnos en las entrañas de la ciudad, esto es, hacer un recorrido pausado y muy atractivo por el casco antiguo de Málaga, iniciándolo por su arteria principal, la calle Larios hasta llegar al mismísimo centro de la ciudad, la Plaza de la Constitución; en este se abre un corto y estrecho pasaje lleno de tipísmo e historia, el Pasaje de Chinitas.

Desde la plaza, en su lado norte, sale la sinuosa calle Granada, cuyo final, una vez pasada la Iglesia de Santiago, de estilo gótico-mudéjar, nos lleva a la bonita y concurrida Plaza de la Merced, estando en el número 15 el Museo y Casa Natal de Picasso. De la plaza, paralela y en sentido contrario al que hemos venido, cogemos la calle Alcazabilla donde se nos presenta el maravilloso y excepcional conjunto monumental de la Alcazaba y el Teatro Romano; hacia el final de la calle, sale la calle Císter que nos conduce a la Catedral de Málaga, en su lado norte, donde están los jardines y la Puerta de las Cadenas. Frente a ésta sale la calle San Agustín, donde se encuentra el Museo Picasso y el Palacio de Buenavista. Si continuamos hasta el final de la calle Císter damos con la calle Molina Lario, que a su izquierda, nos deja en la coqueta y recogida Plaza del Obispo, desde la que se consigue una imagen inigualable de la Catedral, en su puerta principal, su escalinata y sus torres; a la que acompasa el Palacio Arzobispal, de estilo barroco, en un lateral, y una pequeña fuente en el centro, con sus finos chorros de agua.

De la Plaza de la Constitución, en su lado oeste, sale la calle Compañía, en cuya confluencia está la Iglesia del Santo Cristo de la Salud, de estilo barroco,  formando un conjunto con el Palacio de Villalón, hoy sede del Museo Carmen Thyssen. Un poco más adelante está la bellísima Iglesia del Sagrado Corazón, de estilo neogótico; muy cerca en la calle San Juan, se encuentra la Iglesia de San Juan, de estilo mudéjar.

Otros edificios religiosos y civiles de interés se nos muestran a lo largo del recorrido por el casco antiguo de la ciudad de Málaga, al igual que otros museos de los que la ciudad está bien nutrida, como el Museo Revello de Toro, en la calle Afligidos, el Museo del Patrimonio Municipal, en el Paseo de Reding, el Museo de Artes Populares, en el Pasillo de Santa Isabel, o el CAC, Centro de Arte Contemporáneo, en calle Alemania, entre otros. Para disfrutar de una buena obra de teatro, un concierto u otra actuación el Teatro Cervantes, en la calle Ramos Marín o el Teatro Echegaray, en la calle del mismo nombre, conforman dos buenas y bellas opciones.

En la afueras de la ciudad, en dirección a Torremolinos, el Centro Comercial Plaza Mayor, nos ofrece una amplia y bonita zona de ocio, con bares, restaurantes, tiendas de toda índole, cines, etc. Al norte, los Jardines de la Concepción, son una magnífica opción para pasear entre árboles y plantas de muchas especies, arroyos, cascadas, estanques, miradores y bellos edificios.

foto vía: sobreespana.com

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Categorias: Turismo


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