La plaza del Obispo, un buen sitio para relajarse

Plaza del Obispo

No hay nada mejor después de un duro día de visitas que sentarte en una plaza a descansar y a observar a la gente, a los edificios, a los pájaros o a las plantas que hay alrededor. Sin duda es una de las cosas que siempre hago cuando salgo de turismo. Por eso hoy os traigo una plaza muy especial de Málaga, la Plaza del Obispo.

Esta plaza se encuentra frente a la fachada principal de la Catedral de la Encarnación y del Palacio Episcopal de Málaga, dos sitios que no debemos perdernos en nuestra visita a la capital andaluza. Se encuentra entre la calle Molina Lario y la calle Salinas, en el centro histórico del distrito 1 de la ciudad (el centro, así que no tiene pérdida).

El origen de la plaza se dice que es, posiblemente, de la época musulmana, aunque en el siglo XVIII se finalizó la fachada principal de la Catedral y del Palacio Episcopal. Pero claro, el aspecto que tiene hoy en día no es el de aquellos años, ya que en la última década del siglo XX la plaza fue reformada (no completamente, pero si en gran parte) y algunos de los edificios fueron renovados. Se sustituyeron, por ejemplo, los antiguos edificios de Diego Clavero y Jerónimo Cuervo.

Debido a estas obras realizadas en la Plaza del Obispo se pudieron encontrar restos de la antigua muralla romana (tardía) y bizantina.

En el centro de la plaza se encuentra una fuente que data del año 1785, y el agua que poseía había sido traída del acueducto de San Telmo. Su construcción fue a base de piedra de mármol gris (al igual que la portada del Palacio Episcopal) y tiene dos tazas y una piña en la parte superior de la fuente, de donde sale el famoso chorrito de agua. En el año 1998 se eliminó la jardinera que la rodeaba y la sustituyeron por un basamento como escalón.

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Categorias: Calles de Málaga


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