La Alcazaba de Málaga entre sol y sombra

la Alcazaba de Malaga

La Alcazaba de Málaga, “al Sol”

Hemos descansado bien y tomado un buen desayuno; así que hoy es el día propicio para hacer la “toma de la ciudad”; nos encaminamos hacia La Alcazaba y su conjunto, ésto es: Alcazaba, Castillo, La Coracha y Gibralfaro.

La Alcazaba es una edificación del siglo XI, construida sobre un cerro para la defensa de la ciudad y que fue palacio-fortaleza en la época musulmana, reconociéndola como la más importante obra militar musulmana que se conserva en España. Se extiende a las faldas del monte Gibralfaro y en la cumbre se encuentra el Castillo del mismo nombre, estando unidos por un camino elevado y sinuoso que es La Coracha.

Fue construido con 30 torres y 20 puertas; las torres albarrana con saeteras y murallas almenadas componen un conjunto defensivo, estando formado con dos recintos alargados y adaptados al terreno, contando con jardines, patios, baños, aljibes, etc.

El recinto inferior rodea al recinto superior y una vez traspasada la puerta principal y la Puerta de las Columnas, llegamos al Arco del Cristo, llamado así por haberse usado durante años como capilla; tratándose de un pasadizo en recodo abierto en el interior de una torre, cuya parte superior fue reconstruida. El arco de entrada está rodeado por un alfiz de ladrillos que descansa sobre pilastras en piedra y labrada en hueco una llave. Dentro de este recinto destacan el Patio de Armas, donde se instaló la artillería, y donde hoy hay un jardín con alberca y pérgola; y la torre, por la que se llega a La Coracha.

La Alcazaba, “entre las sombras de la noche”

En el recinto superior, tenemos en sus extremos, la Puerta de los Cuartos de Granada, donde vivían reyes y gobernadores, de una arquitectura de tradición granadina, y la Torre del Homenaje, donde los Reyes Católicos colocaron su cruz y su pendón cuando conquistaron la ciudad en agosto de 1487. En su interior encontramos el Palacio Nazarí, la Mezquita, el Pórtico de las Yeserías, un mirador, baños y un barrio de viviendas, estilo hispanomusulmán; construcciones que datan de entre los siglos XI al XIV.

Si, cuando hayamos recorrido La Alcazaba, nos van flaqueando las piernas, podemos salir tranquilamente por La Coracha, llena de tipismo, y si no, podemos continuar hacia el Castillo, fortaleza construida para defensa de la Alcazaba, que una vez visto, y dado que ya llevamos realizada una buena andadura, nos premiamos con un refrigerio en la terraza del Parador de Gibralfaro, donde reina una plácida calma y desde donde conseguimos unas vistas espectaculares del puerto, la plaza de toros, la Malagueta, el Ayuntamiento y el parque, de la Catedral y de gran parte de Málaga. Esta misma estampa, desde este mismo lugar, bien que valdría repetirla de noche, y ahora que el verano acaba de comenzar, al fresquito de la noche es más que agradable disfrutar de esta panorámica con el añadido de la luz que realza la monumentalidad de la ciudad.

Más información:

Imprimir

Etiquetas: , ,

Categorias: Malaga capital, Monumentos de Malaga


Deja tu comentario