El chorro del río Guadalhorce

El Chorro

Otro sorprendente espacio natural de la zona de Antequera de la provincia malagueña es el Chorro del río Guadalhorce. Para llegar hasta él, desde el Torcal volveremos sobre nuestros pasos en dirección Antequera y antes de entrar torceremos a la izquierda hacia Valle de Abdalajís y Álora.

Una vez en Valle de Abdalajís hay que desviarse a la derecha en busca de El Chorro, una de las gargantas naturales más salvajes de Andalucía. Su nombre oficial es el de desfiladero de los Gaitanes. Fue el río Guadalhorce, al penetrar a favor de los plegamientos calcáreos, el que partió en dos las sierras de la Pizarra y de Huma, formando un espectacular pasillo de piedra.

Por sus paredes anidan cernícalos, águilas y algún quebrantahuesos, mientras que pinos, encinas, majuelos y sabinas colonizan las exiguas cornisas que interrumpen la uniforme perpendicularidad de los muros calizos. Su riqueza natural y la belleza de su entorno llevaron a las autoridades andaluzas a declararlo Parque Natural en 1989.

Por una de las paredes del cañón corre, encasquetada entre 12 túneles y seis puentes, la vía férrea de Córdoba a Málaga, por la que vuelan diariamente varios trenes inundando los Gaitanes con un ensordecedor e inusual estampido al que sólo las rapaces parecen estar acostumbradas.

Por la otra discurre el Camino del Rey, una senda de cemento y hierro suspendida milagrosamente sobre el abismo a mitad de pared, por la que antaño se podía recorrer el desfiladero de punta a cabo. El Camino del Rey fue construido a principios del siglo XX, paralelo a un canal que lleva el agua a través del desfiladero desde el embalse de Guadalhorce hasta la presa de la Hoya.

En un principio tuvo que ser una cómoda senda, bien parapetada a los contrafuertes calizos y con una sólida barandilla quitamiedos. Pero el tiempo y la desidia enviaron al fondo del cañón la barandilla y abrieron unos considerables boquetes en algunos puntos de la pasarela, por lo que, tras varios accidentes mortales, las autoridades cerraron el tránsito por la senda. Sólo está abierto un pequeño tramo al inicio de la garganta por el norte, es decir, por la zona superior del río, a la que se accede por una pista de tierra que sale desde la población de Ardales.

Por la zona de El Chorro, en la desembocadura de la garganta, sólo pueden verse los restos de la pasarela allá arriba, pegada de forma casi milagrosa a la vertical pared que cierra la presa. Hay zona de baño y mucho sitio en el que pasear y practicar la escalada.

Foto Vía: kamandula

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Categorias: Antequera, Naturaleza en Malaga


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