Benalauría, este pequeño municipio de la Costa del Sol de sólo 20 Km2 de superficie y poco más de 500 habitantes, tiene la virtud de aparecer sorpresivamente enclavado en un hermoso paisaje entre los valles del Genal y el Guadiaro.
Sus casitas blancas se extienden sobre la ladera de la montaña, con el telón de fondo de los blancos picos de la Loma de la Sierra y Peñón de Benadalid, de más de 1.100 metros de altura, y serenamente custodiadas por la masa forestal de castaños, pinos y nogales que se mezclan con los olivares y más abajo los cultivos de cereal.
Se estima que esta villa fue fundada en el año 715 por la tribu bereber Ben Al Auría, que le ha legado su nombre prácticamente sin modificaciones desde aquellos lejanos tiempos. Tomó su forma moderna a fines del siglo XIX, pero ya en el siglo XVIII experimentó un gran crecimiento económico y se construyeron la mayor parte de los edificios que hoy podemos ver, como la iglesia parroquial o el Ayuntamiento.
De hecho, y a diferencia de otras aldeas en que la construcción más significativa es la iglesia, ese lugar es ocupado en Benalauría por el Ayuntamiento, con su fachada de ladrillo rústico y las rejas de estilo rondeño. Frente al Ayuntamiento se encuentra El Lagar, un edificio destinado antiguamente a la pisada de la uva y que actualmente es un mercado artesanal. La iglesia parroquial de Santo Domingo fue construida en el siglo XIX sobre un templo anterior del siglo XVI.
Otro lugar interesante para visitar en Benalauría es el Museo Etnográfico, en el extremo superior de la calle Alta, que como su nombre lo indica tiene una notable pendiente. Funciona en un antiguo molino de aceite de mediados del siglo XVIII, y se exhiben utensilios del trabajo y la vida cotidiana. Si llegan un día de semana, deben concertar la visita con anticipación pues sólo abre sábados, domingos y festivos.
Es muy fácil llegar a Benalauría, desde la Costa del Sol por la autovía A-7 o la antigua N-340. Si llegan desde San Pedro de Alcántara deben tomar la carretera A-376 en dirección a Ronda, y desde allí la A-369; luego de pasar Benadalid deben tomar el desvío por la MA-535 que los dejará directamente en Benalauría. En cambio si parten de Manilva deberán tomar la A-377 y luego de Algatocín desviarse por la MA-535 hasta la villa que estamos buscando.
No dejemos Benalauría sin disfrutar de su exquisita gastronomías, en especial durante la Cuaresma cuando preparan la sopa de hinojos. Si llegan el primer domingo de agosto, podrán disfrutar de su Fiesta de Moros y Cristianos, concebida como un teatro callejero, colorido y popular, donde pueden participar todos los que lo deseen.
Foto: Ayuntamiento de Benalauria