
Si estás buscando alguna playa tranquila en el marco de un paisaje diferente, te invitamos a conocer la playa de Almayate, en el Ayuntamiento de Vélez-Málaga, tres kilómetros de arena libre de construcciones, junto a campos cultivados que llegan casi hasta el comienzo de la playa.
Almayate, cuyo nombre significa precisamente “Las aguas”, fue la principal alquería del período nazarí del territorio de Vélez-Málaga, especialmente relacionada con las actividades de riego. Fue el único núcleo poblacional que, después de la conquista, estaba ubicado a menos de una legua de la costa, por eso era llamado también “El seguro de Almayate”.
La villa tiene dos zonas bien diferenciadas: la costa y el interior o Almayate Alto. Allí viven unas quinientas personas, mientras que en la zona costera o Almayate Bajo, la población supera los tres mil habitantes que conviven en la desembocadura del río Vélez custodiados por los cerros Peñón y Alarcón.
Estas playas tienen un ancho de entre treinta y treinta y cinco metros, son de arenas negras y oleaje moderado; el lugar es especial para los que buscan aislamiento y tranquilidad, ya que tienen un bajo índice de ocupación y la urbanización existente es bastante rústica; los servicios que ofrece son los indispensables y es en realidad bastante poco frecuentada; tiene un sector para la práctica del nudismo.
Es muy fácil llegar a las playas de Almayate, ya que se encuentran a pocos metros de la N-340 y a doscientos metros de la playa hay un estacionamiento para los vehículos.
Otros lugares para ver: los yacimientos arqueológicos, con muestras de la cultura fenicia en el Cortijo de Los Toscanos; la necrópolis de Jardín. El pequeño edificio de la Ermita Alta, cerca de la antigua alquería medieval. La Fortaleza árabe y sus murallas, y otras iglesias construidas sobre las antiguas mezquitas; el Cerro de San Cristóbal, santuario de Nuestra Señora de Los Remedios, patrona de la ciudad.
Cosas para hacer: Recorrer el Casco Histórico partiendo de la Plaza de San Francisco y disfrutando de su estructura laberíntica, desordenada y estrecha de impronta islámica; compartir con sus habitantes la pasión por el mundo del flamenco.
No dejemos estas playas sin disfrutar de la exquisita gastronomía veleña, con el sello indudable de su origen fenicio, basada en el vino y el aceite, uno de cuyos platos destacados es el guisado de calabaza; también podremos pasar por alguna casa de artesanías y llevarnos de recuerdo un objeto de la famosa alfarería de Vélez.
Foto: Andalucia.org
Pues he encontrado este artículo de casualidad, buscando un sitio de playa no muy lejos y me has convencido, el martes salimos tres amigas para pasar unos días en almayate bajo, saludos
Comentario por Auria29-08-2009 @ 18:35