Jimera de Libar, miel sobre hojuelas

jimera de Libar

Quienes conocen esta expresión popular, saben que sirve para expresar lo óptimo, lo inmejorable; parece que en Jimera de Libar se hace realidad ¡y hasta se puede degustar! Hay que visitar esta pequeña villa ubicada en el valle del río Guadiaro, en plena Serranía de Ronda. Es muy fácil llegar: podemos tomar la AP-7 (N-340) y en Manilva accederemos a la A-377 en dirección a Ronda; desde aquí la A-369 hasta Atajate y en este pueblo tomaremos la MA-508 hasta la villa de Jimera de Libar.

El fértil valle del río Guadiaro estuvo habitado desde los tiempos del neolítico y más adelante en el tiempo, la región estuvo atravesada por la vía romana que unía Campo de Gibraltar con la antigua Acinipo. En la época árabe se llamó Inz Almaraz, que significa castillo de la mujer, probablemente en referencia a uno que estuvo en el mismo lugar en que se ha edificado la Iglesia, ya que recientes excavaciones revelaron la existencia de un cementerio árabe.  Los poco menos de quinientos habitantes de la villa se nuclean en dos barrios bien definidos: la parte alta y la Estación, separados por unos cuatro kilómetros y por la vía férrea Bobadilla-Algeciras.

Lugares para ver: la Finca del Tesoro, restos de una necrópolis fenicia donde se han hallado piezas de cerámica y joyas de un ajuar funerario; la vía o calzada romana; la Iglesia, de impronta árabe, construida sobre la antigua mezquita, y el casco urbano de herencia morisca. Artesanías de la región en mimbre, madera, varas de olivo, caña y palma que sirven para hacer todo tipo de cestas, escobas, utensilios y alpargatas.

Cosas para hacer: aprovechar los alrededores para disfrutar del contacto con la naturaleza mediante, por ejemplo, la práctica del senderismo, recorriendo el valle del río Guadiaro, la antigua Cañada Real y la calzada romana. Si viajamos en agosto, participar de sus fiestas patronales, y si estamos allí para el Día de Todos los Santos, compartir el tostón, popular asado de castañas para todo el pueblo.

Y ya que hablamos de gastronomía, la de Jimera de Libar es bastante condimentada y se basa en los platos típicos como migas, tortillas, sopas de vinagre, el marmitón y el “malcocinao” más la versión local del gazpacho en el verano. Para el postre lo prometido: miel de romero sobre hojuelas, y también huevos “nevaos”, suspiros y magdalenas. Todo acompañado por las bebidas locales: mistela y zarzaparrilla.

Foto: serraniarondajimera

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Categorias: Pueblos y Ciudades de Málaga


Comentarios (1)

  1. Bartolomé dice:

    Apasionante, extraordinario, gracias.

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