
Que tenemos un vocabulario malagueño un tanto “peculiar” creo que nadie lo duda. Es el nuestro un lenguaje de “andar por casa”, elaborado y formado después de muchos años en los que hemos ido adoptando y adaptando modismos y extranjerismos con ese estilo tan andaluz, que ha causado verdaderos apuros a los que vienen de fuera e intentan mantener una conversación fluida en nuestra provincia.
Quizás sea nuestro carácter alegre, las ganas continuas de fiesta o la comodidad hasta en el hablar; o quizás sea lo abierta que es nuestra ciudad. Málaga siempre ha sido puerto de mar, desde hace siglos y eso sirvió para que nos entraran muchas palabras extranjeras que tuvimos que malagueñizar. Puede que sea el turismo, nuestra fuente de ingresos principal durante muchos años, o la necesidad que siempre hemos tenido de poder comunicarnos con ellos… y ellas.
Pero también hay otras que han nacido en los pueblos. Palabras castizas que fueron más fáciles de crear a su modo que de entender.
Sea como sea, no hay más que sentarse en el bar de cualquier pueblo, o en cualquier terraza malagueña donde haya tertulia y en poco tiempo habremos anotado en nuestra agenda un sinfín de palabras malagueñas. Es nuestro vocabulario malagueño, del que hoy os dejamos una primera “tapita” para ir abriendo boca…
- Aliquindoi: Significa “estar atento”, “estar pendiente de algo”. Curioso el origen de esta palabra pues es un término anglosajón que aquí adaptamos a nuestro lenguaje. Muchos años atrás era frecuente ver trabajar en el puerto malagueño a americanos e ingleses. Y también era muy frecuente oír en boca de ellos la siguiente frase para pedirle a los marineros malagueños que se fijaran e hicieran lo mismo que ellos: “A look and do it” (mira y hazlo)… evidentemente, resultaba demasiado complicado para quien no sabía inglés, así que con el paso del tiempo aquella frase inglesa acabó transformándose en “aliquindoi”.
- Merdellón: “tipo ordinario, cursi, vulgar, con mal gusto”. Una palabra que sacamos del francés “merde de gens” y que nosotros sutilmente juntamos en un rápido y abrupto “eres un merdellón”… o merdellona, que para el caso es lo mismo…
- Mamporrero: aunque habitualmente lo utilizamos para hablar del que sustituye a otro en una partida de cartas, o incluso para decir de alguno que es un liante con malas artes… lo cierto es que es una palabra con la que hay que cuidarse de no utilizarla fuera de Málaga, y es que claro, mamporrero, realmente, es una profesión un tanto “delicada”….
- Esnortao: “estar despistado”. O como vulgarmente solemos decir también, estar alobao o agilipollao. Está clara en este caso la derivación, y es que no vamos a ser tan finos de decir “huy, ese joven ha perdido el norte”. No, nos es más fácil decir… “er chavea está esnortao”.
- Chusmón: pues qué decir de cuando llamamos a alguien chusmón. Vamos, es mencionar la palabra y rápidamente meterse las manos en los bolsillos para ver si nos han quitado algo, y es que claro, chusmón es como merdellón pero llevado a su grado máximo. Vamos, un merdellón, pero delictivo.
- Castrojo: ser un bruto. O por decirlo menos finamente, “ser un cateto” de pueblo.
Podríamos continuar con un sinfín de palabrejas similares, pero mejor ir haciéndolo poco a poco, ¿no os parece? en próximos posts intentaremos abrir nuestro particular alfabeto malagueño para iros hablando de palabras de nuestra tierra.
Popularity: 5% [?]

