Análisis patrocinado
Situados en una de las esquinas del Castillo de Gibralfaro, sobre sus almenas, Málaga abre sus ojos y se despereza a nuestros pies. Parece sonreírnos con una mirada cálida e invitarnos a compartir el momento. “Chicos, colocaros ahí. Sí, justo en esa esquina. Tú también, Carmen, sitúate tras ellos. Y ahora, sonreid”… los chicos abren los brazos como si planearan sobre Málaga, Carmen mira a los niños con una sonrisa amplia, y Málaga, tras ellos recibe sus primeros rayos de sol… Y entonces, apunto y disparo mi primera foto del día. Sin duda, una foto para recordar. De esas que nos evocan momentos felices, de compartir en familia y digna de estar en algún sitio destacado de la casa… pero… ¿y si pudiéramos ampliarla y hacer un póster con ella? ¿montar un cuadro de corcho con nuestros mejores recuerdos en forma de póster?

Eso es lo que nos permite DpBook con su opción de impresión digital en formato póster. Ya os comenté en otro post sobre DpBook, que es el programa que utilizo para tener mis fotos como si se tratara de un libro. Pero es que, además, nos permite hacer nuestros propios regalos personalizados con un software muy cómodo y sencillo de manejar. Así, podemos personalizar juegos de mesa, como el parchís, delantales, camisetas… y por supuesto, pósters.
Basta elegir la foto adecuada y el tamaño y luego decidir si queremos un calendario de mesa, un póster de pared, un punto de marcación de libro, o algún otro formato de los que nos permite. Cuando ya lo hayamos elegido y montado, el pedido es tan sencillo como, o bien pedirlo por Internet en un botón que nos suministra el programa, o bien, guardar el montaje en un cd y llevarlo a nuestra tienda de fotos. En pocos días podremos disfrutar en nuestra casa de un rincón donde ver de continuos aquellos momentos mágicos…
Yo, ahora, puedo disfrutar de aquel momento en el Castillo de Gibralfaro y recordarlo como si fuera hoy….